Que te dejé ir... ya lo sé.
No se sabe cómo duele en el alma
hasta que una lágrima se derrama.
Entonces comprendo la magnitud
de este error que en mí duele.
Que mi presente me recuerda.
Perdí.Perdí tanto con este miedo.
Su cobardía me hizo cobarde
Debilitó mi vientre su coraje.
Pero no sirven las penas mal lloradas
cuando no se dejan ver las ganas
de soltar aquellas que se llevan en las espaldas.
...continúa.

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