martes, 31 de marzo de 2009

Amándote

 
La lluvia cae sobre mi ventana,
igual que mi amor corre en vena,
pero siente esta pena,
de no despertar en tu mañana.

Tal como una bella flor,
que inesperada brota
sobre concreto que sobra
y le priva de todo color.


Así se encuentra mi amor
en el jardín de tus fechorías,
que sin más rebeldía
le arrancas todo su esplendor.

Este espíritu enamorado
casi se puede palpar
en el denso mirar
de un día nublado.


Pero no te has percatado,
que en medio de este mundo
no existe algo más rotundo
que el haberte amado.



Johannys M. Rivera Otero

Y te conté con el viento...

Y te conté con el viento
Mi amor tan terso,
La fe en un verso
Que pausadamente sostengo.

Y regresó con el viento
Mi alegría otoñal
En aquel ventanal
Que dibujaba mis senderos.

Que con temerosa razón,
Evoca mis recuerdos
Al límite de una canción.

Y te conté con el viento,
Mi ostentación por amarte,
Lejos del tormento.

Suplicio

Puedo ver lo breve de tu amor,
Como una temerosa flor
Que triste se marchita.

Ya no importa la desdicha,
Si se encuentra escondida
En las entrañas de mi dolor.

Ya se fue todo color,
Que con tanto clamor,
Exigía fulgor y blancura.

Y si no es suficiente la cordura,
Va sobrando la ternura
En esta inminente tempestad.

Y aunque cruel ha sido tu verdad,
Ya es inútil la beldad
Que arropaba nuestro camino.

Y si de lejos te sigo,
Es más cruel el destino,
Por acorralarme a tu lado.

Pero no importa el altercado,
Si continúo a tu lado,
Voy camino a la derrota.

Y si no renuncio ahora,
Será más triste la hora
De abandonar este suplicio.

Que con tanto sacrificio,
Me ha llevado al juicio
De una larga espera.

Al ver que esto supera,
Lo que una vez pudiera
Imaginar tal desdicha.

Y cada frase dicha
Que utilizaste como repisa
Para retenerme a tu lado…

Me percato que fueron en vano,
Pues mano a mano,
Conmigo, no te compartías.

Y si en alguno de tus días,
Recuerdas mis caricias,
No te sorprendas en llanto.

Por: Johannys M. Rivera Otero

domingo, 29 de marzo de 2009

Apócope del amor



 
Tu furia enervante
me quita fuerza cualquiera
para atravesar la arboleda
que en mi camino implantaste.


Asi de agitado y debilitado
se encuentra mi pensamiento,
y el mas oscuro remordimiento
en mi alma se ha calado.
 
Y de lejos siento el estacazo
que sufre mi corazón,
al llegar a la desolación
que se desliza hasta mi regazo.

Y es que de flor en flor
has ido por los campos
y ni si quiera has pensado
en lo grande de este amor.


Y se clava en mi la traición
de tu infinito trajín
que no llega a su fin
y que ennegrece todo color.

Pero tu pensar testarudo
impone un muro entre los dos,
evitando que llegue mi voz,
y entiendas mi estatuto.


Y quieres pasar por astuto,
pero inválido te siento,
al imponerme tus cuentos
de pasiones en apuros.

Mas, mi consciencia desea
que lleguen a ti mis amonestaciones,
y que sin más vacilaciones
tu alma retenga.


Aunque hayas hecho de mi amor
un apócope insuperable,
ya es irremediable
esta difícil situación...

Que se sale de control.
Y aunque todo ha sido en balde,
mi locura por amarte
sigue en la misma posición.


Pero tu amor, tan basto,
tan impío, tan calamidoso,
se convierte tan tenebroso
mientras yo me atasco.


Por:Johannys M. Rivera Otero

lunes, 2 de marzo de 2009

Alegre Libertad


Llevando la carga
De una familia
Se despierta con calma
Y lucha día a día…
Por sustentar a sus hijos
Que tanto lo necesitan
Y a su amada esposa
Que sin él no viviría.
Sufriendo cada centavo
Que le es arrebatado
De su pequeño sueldo
Que había guardado.
Llega al hogar
Con tristeza aparente,
Pero tiene demasiadas
Preocupaciones en mente.
Pronto reclamarán la renta
O “le cortarán la luz”
Y apenas puede dormir
Con tanta inquietud.
“¡Señor ayúdame!”
Exclama con dolor,
Pues no encuentra
Alguna solución.
Cierra sus ojos,
Vuelve a intentar
Conciliar el sueño,
Pero vuelve a fallar.



Su reloj suena.
“¡Ya son las cinco,
Cómo en tantos días
Aun no he dormido!”.
Vuelve a caminar
Directo a su trabajo
Y cuando va de camino,
Ya por el atajo…
Piensa con certeza:
“Tengo una gran idea,
Saco un pasaje,
Y dejo a mi Tierra”.
Luego de un día de trabajo,
Agotado llega a su hogar
Y con mucho entusiasmo
A su mujer le ha de contar…
¡Amada mía
Tengo la solución!
¿Por qué no vamos a vivir
A otra nación?
Convencidos de esto
Hacen sus maletas,
Mientras los niños
Se despiden de su abuela.
Ya pasado el tiempo
Cuenta con un poco de dinero,
Pero ya no pueden vivir
Con todo ese desprecio…
Que sufren continuamente
De parte de esos extraños
Que cómo de costumbre
A los latinos echan a un lado.



Ahora están más estables,
Pero emocionalmente no,
Pues ya no pueden vivir
Bajo tanta presión.
Luego de todo
Comienza a reflexionar,
Que es mejor vivir
Con un poco de pan.
Y aunque no sobre
Para nada más
Es mejor vivir
Con aquella paz…
Que le infundía
Su Tierra Natal
Al sentirse completamente
En alegre libertad.
Ya de vuelta,
Vuelve a descansar
Bajo aquel árbol
Y en su alegre soledad…
Vuelve a pensar
Que esta vez
Sí puede valorar
Lo que es tener…
Poco dinero,
Pero mucho haber
En amor y cariño
Que en su Tierra ha de tener.


Por: Johannys M. Rivera Otero