lunes, 23 de febrero de 2009

De tí, Dios, todo lo espero

Cuando todo se oscurece
con tu luz me das aliento,
me sacas del sufrimiento,
en mí tu amor resplandece
y siento que mi fe crece
cuando caigo en desespero.
Lo difícil yo supero
confiado en mi destino,
pues me guías por buen camino,
de tí, Dios, todo lo espero.

Por: Johannys M. Rivera
(Décima ganadora en las XIX Olimpiadas de Español en la Universidad La Católica en Ponce.)

sábado, 7 de febrero de 2009

Presagio

El tiempo se detuvo en mi alcoba.
Es insoportable este sosiego
y con un pensamiento sigiloso
cada noche tu recuerdo conservo.

Con mucha audacia intento olvidar.
Borrar de mi memoria tus memorias;
pero cada paso ganado va al delirio
y a la construcción de una vida ilusoria.

Con pasos lánguidos camino a diario
en la espectativa de tu silueta,
y es evidente este constante presagio
de recibir de ti una respuesta.

Por: J0hannys M. Rivera Otero

Rumbo errante




Mirando estrellas vacilantes
voy en dirección errante,
en  mi vida que es incensante,
dentro de un amor inexplicable.


Con sabiduría inestable,
con verdades inquietantes;
llevando ataduras de mares
que evita que descanse.

Mares de agotadora sencillez
de lo que el amor pudiera ser.
Y hoy puedo entender
que esta vez me tocó perder.

Significados de alegría
busco en el diccionario de la vida,
pensando que encontraría
la realidad algún día.

Caminando mi alma va 
por escombros de días mágicos
y sin pensar en lo trágico
de mi misma me escondo.

Siento en lo más hondo
la firmeza de un amor,
que seguirá latiendo
dentro del corazón.

Por: Johannys M. Rivera Otero

Pensamiento...

El temor  a perder te lleva hacia la perdición.

No resultó



No resultó



Si la fuerza de la naturaleza me devuelve a ti,
la fuerza de mis recuerdos volverán a surgir
recordándome cuanto en algún momento viví,
y cuando al fin supe que no te deseaba junto a mí.

En algún instante, cuando más necesité de tu compañía,
continuaste tu camino despreocupado y sin pensar en mi tristeza.
Supe que no deseaba continuar a tu lado para vivir agonías,
y desde ese instante reafirmaste tu cobardía con certeza.


Yo, en cambio, batallaba cada día contra un dolor insuperable 
que llenaba todo mi mundo de golpes incesantes.
Golpes, que con el pasar del tiempo me hicieron más fuerte,
y comencé a tener mejor vida y ante tí ser intolerante.

Ahora que no deseo escuchar tus razones para huir,
razones sin fundamento ni justificación,
me convierto en esa persona que tu sueles llamar ingenua
por no querer volver a estar en aquella situación.


Lástima que todo terminara de tal modo,
pero la vida continúa y yo sigo su ritmo,
sin detenerme a pensar en tus defectos
ni en ataduras de ningún tipo.

Finalmente en mi vida puedo sentir tranquilidad,
saberme tranquila porque ya todo terminó,
y no deseo volver a experimentar junto a tí
algo que en aquel momento no resultó.

Por: Johannys M. Rivera Otero

Me amó




Con su lado tierno rozó mi memoria
acortando minutos, acortando horas...
y  en el silencio me  detengo y dentro de mí
pienso si en algún momento pudieras venir.

En algún momento me detengo a pensar
quien fue el verdadero culpable
de todo aquel desastre
que hubo en nuestro caminar.

Creo que no hay culpa alguna
ni algún culpable a quien encarar,
sólo a aquel mal momento 
que no pudimos superar.


El tiempo no tuvo en cuenta
la magnitud de nuestro amor;
¿Cómo se le hace para olvidar
lo que aun se siente en el corazón?


Yo lo amé, él me amó,
pero ¿ Cómo se hace para olvidar
lo que un día te hizo suspirar
y hoy sólo recuerdas el adiós?

Cuando un suspiro se escapa
de tu dolido corazón
es imposible razonar
y encontrar una solución.

Nunca se borrará de la memoria
un paraíso construido con pasión,
que sólo habitaba en nuestra mente
y ocupaba todo rincón.

Pero hoy sonrío satisfecha
no por haber terminado con un amor,
mas bien por la certeza 
de que yo lo amé y el me amó.   

Por: Johannys M. Rivera Otero