martes, 31 de marzo de 2009

Suplicio

Puedo ver lo breve de tu amor,
Como una temerosa flor
Que triste se marchita.

Ya no importa la desdicha,
Si se encuentra escondida
En las entrañas de mi dolor.

Ya se fue todo color,
Que con tanto clamor,
Exigía fulgor y blancura.

Y si no es suficiente la cordura,
Va sobrando la ternura
En esta inminente tempestad.

Y aunque cruel ha sido tu verdad,
Ya es inútil la beldad
Que arropaba nuestro camino.

Y si de lejos te sigo,
Es más cruel el destino,
Por acorralarme a tu lado.

Pero no importa el altercado,
Si continúo a tu lado,
Voy camino a la derrota.

Y si no renuncio ahora,
Será más triste la hora
De abandonar este suplicio.

Que con tanto sacrificio,
Me ha llevado al juicio
De una larga espera.

Al ver que esto supera,
Lo que una vez pudiera
Imaginar tal desdicha.

Y cada frase dicha
Que utilizaste como repisa
Para retenerme a tu lado…

Me percato que fueron en vano,
Pues mano a mano,
Conmigo, no te compartías.

Y si en alguno de tus días,
Recuerdas mis caricias,
No te sorprendas en llanto.

Por: Johannys M. Rivera Otero

No hay comentarios: